Sant Jordi, rosas y libros 2ª parte. Sant Jordi enamorado

Ramo de rosas para Sant Jordi

Continuación de la historia de Sant Jordi y de por qué Catalunya quiso que el 23 de abril fuese el día de los enamorados y al final le concedieron el día del libro.

Proviene de 1ª parte en Sant Jordi, rosas y libros. Sant Jordi caballero

Escritos hablan de una feria de rosas por Sant Jordi en el siglo XV. En tiempos de la Diputación del General en Cataluña se celebraba una misa en la capilla del palacio de la Generalitat a la que acudían miembros de la nobleza y de los estamentos sociales, políticos y religiosos de la comunidad. Los escritos también mencionan se regalaba una rosa a las mujeres asistentes a la misa. Rosas claro está, de la Feria de rosas que se celebraba por entonces.

En Cataluña, la diada de Sant Jordi está desde el S. XV estrechamente relacionada con el día de los enamorados, mucho más que el 14 de febrero.

Existen referencias de esta fecha como día de enamorados en el Empordà (Girona) Donde los mozos en edad casadera tenían el derecho a colarse de madrugada en la casa de la muchacha que amaban o pretendían y sacarla a la calle, aunque estuviese dormida o en camisón. Evidentemente, todas las muchachas estaban arregladas y preparadas cuando la visitaba el mozo correspondiente.

Las referencias al regalo de libros no comienzan hasta el S.XX

El Rey Alfonso XIII firmó un Real Decreto en 1926 por el que se creaba oficialmente la Fiesta del Libro Español, que se celebraría en la fecha que se creía que había nacido Cervantes, el 7 de octubre. Poco después, en 1930, se instaura definitivamente la fecha del 23 de abril como Día del Libro, celebración que se arraigó rápidamente en toda España, especialmente en las ciudades con Universidades y desde Barcelona se extendió por toda Cataluña.
Mientras que en el resto de España la celebración fue desapareciendo, se hizo tradicional en Cataluña el intercambio y regalo de rosas y libros entre chico y chica (hasta entonces solo se regalaba la rosa), convirtiéndose en una de las fiestas más celebradas en Catalunya.

El día 23 de abril fue elegido por la Unesco como Día Internacional del Libro en 1996, oficialmente porque coincide con el fallecimiento de Miguel de Cervantes, William Shakespeare y Garcilaso de la Vega en la misma fecha en el año 1616 (aunque realmente no es así: Cervantes falleció el 22 y fue enterrado el 23, mientras que Shakespeare murió el 23 de abril del calendario juliano, que corresponde al 3 de mayo del calendario gregoriano).

Entonces, ¿por qué finalmente fue el 23 de abril el día del libro?

La propia UNESCO admite que el origen de esta celebración se encuentra en Cataluña donde es tradición regalar una rosa y un libro el 23 de abril. Así que la propia UNESCO entendió que si ya había una zona en el mundo donde ya se regalaba un libro en una fecha determinada, era un buen comienzo para extender esta tradición.
En definitiva, aunque Sant Jordi perdió el pulso con San Valentín por el día de los enamorados, los catalanes ganamos la batalla por la lectura.

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